20.5.08

Peores Lugares Comunes de la Política Exterior Mexicana

El blog de Foreign Policy se le ocurrió compilar una lista con los "clichés" más frecuentes y gastados en las discusiones de las relaciones internacionales. Entre los lugares comunes figuran frases como "quien no aprende historia esta condenado a repetirla", "la guerra es una continuación de la política por otros medios" y "cuando China despierte, el mundo temblará". Todos estos dichos tienen algo de cierto pero por haber sido abusados como soluciones rápidas que reemplazan la reflexión, como atajos para esconder una falta de creatividad, como una excusa para no poder formular un argumento, se les asocia con un mal periodismo, con un discurso político de segunda, con una conversación trillada.
Lo cuál me hace pensar ¿cuáles son los clichés más comunes cuando el tema es la política exterior de México? De la política mexicana la lista es muy larga y el repertorio incluye: "quien no transa no avanza," "el que se mueve no sale en la foto" y "del dicho al hecho hay un buen trecho". Pero cuando de política exterior se trata generalmente se recurre a los mismos, muy usados, lugares comunes. Aquí mis favoritos (favoritos en el sentido de que son los que más aborrezco):
1) La "hermandad" o la "fraternidad" con Latinoamérica: Los discursos de política exterior de México están repletos de cursilerías y referencias melosas. Pero en verdad se pone empalagosa la cosa cuando se describe la relación con otros países latinos donde abundan las referencias genealógicas y se rinde tributo al amor fraternal. Si las naciones latinoamericanas son naciones hermanas ¿entonces las naciones europeas son nuestros abuelos, las africanas nuestros sobrinos y a las asiáticas nuestras tías abuelas putativas?
2) "El respeto al derecho ajeno es la paz": Esta célebre cita juarista se ha pervertido y convertido en una variación diplomática de "la ropa sucia se lava en casa" que pretende justificar cualquier arbitrariedad, incluyendo transgresiones al derecho internacional y a los derechos humanos, en aras de un respeto a la soberanía nacional. Incluso se usa como argumento fácil a favor del aislamiento y de la xenofobia. Si no saben a que me refiero vean aquí.
3) "Los principios rectores de la política exterior": A nuestros políticos les encanta elevar la política exterior a la esfera metafísica de los valores y principios, innegociables y puros, inalterables y dogmáticos. Me gustaría ver al gobernador del Banco de México empezar un discurso con "los principios éticos e inalterables de la política monetaria" o al secretario de haciendo decir "los principios de la política fiscal consagrados en nuestra Carta Magna " Estas referencias moralistas y legaloides han hecho tabú usar la palabra "intereses" cuando de política exterior se trata, una verdadera pena, porque sobre principios no se puede discutir, solo sermonear.
4) "Pobre de México, tan lejos de Dios y tan cerca de EEUU": Otra conocida frase, esta de Porfirio Díaz, es uno de los lamentos, expiaciones, y necedades más comunes en el léxico político mexicano.
5) "El multilateralismo": Triste que una palabra tan noble se use como muletilla. Todo tiene que ser "multilateral" ahora, el término se ha vuelto el adverbio obligatorio y por lo tanto prescindible: "acuerdos multilaterales", "foros multilaterales", "políticas multilaterales", bla bla multilaterales...
6) "Un México ganador", y otros refranes que Calderón ha convertido en clichés muy rápidamente. Este creo que se le ocurrió durante la campaña como metáfora futbolística ("México va ganar si Calderón esta al frente del equipo"). Con las olimpiadas de Beijing cerca seguramente va regresar a estas alusiones deportivas de que "México le puede ganar a cualquiera" y demás boberas trinufalistas.
Propongo que el próximo presidente, canciller o embajador que se atreva usar cualquier de las frases de arriba sea inmediatamente removido de su cargo por falta de creatividad y vago.

2 comentarios:

El Nahual dijo...

No me parece mala idea que se vete el uso de esas frases. Cuanto razón tienes con el abuso de estos clichés.

mosconariz dijo...

Si en la política despidieran a todos los áridos de creatividad, ¿quién nos gobernaría? ¿Victor Trujillo? Seguramente sería mejor que muchos...

Apruebo la propuesta dictatorial de veto a la falta de originalidad.