5.6.08

Chicago, Rio, Madrid y Tokio

Ayer se anunciaron en Atenas las cuatro ciudades finalistas para ser sede de las olimpiadas en el 2016. La ciudad ganadora se decidirá para Octubre del próximo año.


La noticia recibió poca cobertura en los medios y con toda razón. Las olimpiadas de Beijing se perfilan como las más controversiales y problemáticas de la historia y tengo el presentimiento de que para el día de la clausura el mundo estará harto de la politización y polarización que provocó el que China, por primera vez, haya sido anfitrión de la llama olímpica.

Pero creo que la elección del comité olímpico siempre revela varias cosas. Por una parte, muestra la ascendencia de ciertos países y el declive de otros. Una candidatura olímpica necesariamente implica un grado de riqueza, de estabilidad política (aunque no de democracia hay que decirlo) y de prestigio en el concierto internacional. El que los precandidatos a las olimpiadas en el 2016 hayan incluido a ciudades de una petrocracia (Doha), un país del este europeo (Praga) , y de un país centro asiático (Baku) y que los finalistas representen a cuatro continentes creo que exhibe a que grado el poder político y económico internacional se ha ido dispersando y que inegablemente hay polos de riqueza y poder lejos de Europa y EEUU .

Creo que la lista de abajo que muestra las ciudades anfitrionas y las ciudades candidatas podrían ser un micro-relato de la ascendencia de ciertos países y la decadencia de otros. Algunas observaciones:

  • Detroit seguramente se lleva el título de ciudad con más candidaturas fallidas de la historia. Por mucho tiempo fue una ciudad prospera, en gran medida debido a que era un importante centro industrial. Hoy, Detroit está en franca decadencia.
  • Belgrado también fue varias veces candidato lo cuál parece sugerir que era una capital económica y cultural importante durante la guerra fría. Hoy Serbia es uno de los países más pobres y despreciado dentro de Europa y difícilmente podría volver a presentar una candidatura.
  • Francia, el país del re-fundador de las olimpiadas, no ha sido anfitrión desde 1924, a pesar de repetidos intentos.
  • Buenos Aires estuvo cerca varias veces pero ahora difícilmente podría presentar una candidatura competitiva.
  • Londres es la única ciudad del mundo que ha ganado tres veces.
  • Rio de Janeiro, que parece tener una sólida candidatura para el 2016, muestra que Brasil realmente es una potencia emergente.

2016: Chicago, Madrid, Rio de Janeiro, y Tokio

2012: Londres (Madrid, Moscú, Nueva York y Paris)
2008: Beijing (Istanbul, Osaka, Paris y Toronto)
2004: Atenas (Buenos Aires, Ciudad del Cabo, Roma, Estocolomo)
2000: Sydney (Beijing, Berlin, Istambul, Manchester)
1996: Atlanta (Atenas, Belgrado, Manchester, Melbourne, Toronto)
1992: Barcelona (Amsterdam, Belgrado, Birmingham, Brisbane, Paris)
1988: Seúl (Nagoya)
1984: Los Angeles
1980: Moscú (Los Angeles)
1976: Montreal (Los Angeles y Moscú)
1972: Munich (Detroit, Madrid, Montreal)
1968: México (Detroit, Lyon, Buenos Aires)
1964: Tokio (Detroit, Viena, Bruselas)
1960: Roma (Detroit, Lausanne, Tokio, Budapest, Bruselas, México)
1956: Melbourne/Estocolmo (Detroit, Buenos Aires, Los Angeles, Mexico, Chicago)
1952: Helsinki (Detroit, Los Angeles, Buenos Aires, Chicago)
1948: Londres
1932: Los Angeles
1928: Amsterdam (Los Angeles)
1924: Paris (Praga, Amsterdam, Barcelona, Los Angeles, Roma)
1920: Anveres
1912: Estocolomo
1908: Londres (Berlin, Milan)
1904: St Louis
1900: Paris
1896: Atenas

Monterrey, vale la pena mencionar, piensa presentar su candidatura para el 2020, junto con unas 30 ciudades más. Monterrey tiene cuatro años para prepararse para calificar como finalista y cinco para convencer al comité olímpico que es la mejor ciudad de la lista.

1 comentario:

El Nahual dijo...

Yo vivía en Madrid cuando no fueron seleccionados para las olimpiadas del 2012 y mucha gente se decepciono. Ahora, creo que pueden volver a perder esta candidatura, pues en las últimas cuatro décadas las sedes de las olimpiadas han cambiado de continente. Igual y sólo es una coincidencia.